Nuestro Legado: La Historia de Tequila Don Cayo, Una historia que honra al agave y al tiempo.
Don Cayo
La historia de Tequila Don Cayo inicia con la visión de un hombre con carácter y el proposito de dejar un legado. Desde 1954, nuestra familia ha perfeccionado una tradición que se saborea en cada sorbo. Desde El Arenal, Jalisco, elaboramos tequila con paciencia, respeto y pasión por la excelencia.
Tradición y legado familiar.
Todo comenzó con una visión. En 1954, Don Leocadio Raygoza Castañeda soñó con crear un tequila que capturara la esencia de México: el alma de la tierra y la pasión de sus manos artesanas. En El Arenal, Jalisco, encontró el lugar perfecto para dar vida a su sueño: una tierra fértil y generosa, destinada a producir una bebida majestuosa, refinada y poderosa.
Años después, en 1962, Don Leocadio Raygoza, junto a su esposa María Mercedes Sánchez, dio continuidad a ese legado, consolidando la tercera generación de agaveros. Desde entonces, nuestras plantaciones han crecido a partir de la primera selección de agaves, elegidos cuidadosamente por su calidad y carácter.
Hoy, seguimos honrando ese origen: con respeto por la tierra, dedicación a cada detalle y la misma pasión que inició todo.